Envejecimiento sostenible: vivir más exige pensar mejor

Durante décadas hemos celebrado el aumento de la esperanza de vida como uno de los grandes logros de nuestras sociedades. Y lo es. Vivir más años es una conquista colectiva. Pero vivir más no basta. La pregunta relevante ya no es solo cuántos años añadimos a la vida, sino qué vida estamos construyendo para esos años añadidos.

El envejecimiento sostenible parte de una idea sencilla, pero profundamente transformadora: una sociedad longeva no puede limitarse a atender la vejez como una etapa final, asistencial o sanitaria. Debe organizarse para que todas las personas puedan vivir más y mejor, hoy y en el futuro, sin romper la cohesión social ni comprometer las oportunidades de las próximas generaciones.

Esto obliga a cambiar el foco. El envejecimiento no es únicamente un asunto de mayores. Es un asunto de país. Afecta al mercado laboral, al sistema de pensiones, a la vivienda, a la salud, a los cuidados, a la educación, a la participación social y a la forma en la que entendemos el valor de las distintas edades.